En este momento estás viendo Jan Talpe, hasta el socialismo siempre

Jan Talpe, hasta el socialismo siempre

Este 20 de abril nos dejó un querido camarada y amigo. Muchos de nosotros hemos compartido años de militancia con Jan y hemos disfrutado de su gran solidaridad, de su sentido del humor, del cariño con que, junto a su compañera Loli, recibía a los compañeros que llegaban a su casa.

Jan Talpe nació en Bélgica el 28 de noviembre de 1933 y fue educado en el integrismo católico. En 1965, ordenado sacerdote y con un doctorado en ciencias, fue contratado por el arzobispo de São Paulo para, como él decía irónicamente “tratar de convertir a la verdadera religión a los paganos que estudiaban en la Universidad”.

Pero todo se dio al revés, fueron esos estudiantes, perseguidos por la dictadura, los que le hicieron descubrir el mundo de la mayoría de los brasileños.

Fue vivir en un barrio obrero de Osasco donde participó de la lucha contra la dictadura. En febrero de 1969, cuando estaba en proceso de dejar su cargo en la Universidad para entrar como electricista en una fábrica, fue preso.

Un amplio movimiento de solidaridad hizo que seis meses después lo deportaran a su país de origen. Desde ahí continuó el combate contra la dictadura brasilera, al tiempo que apoyaba las luchas de los obreros belgas. Logró entrar como electricista en una fábrica, pero rápidamente la patronal lo identificó como activista y lo despidió.

En 1974 volvió a Latinoamérica, en ese momento ya había roto con la Iglesia y había abrazado el marxismo. Su formación académica le permitió ser contratado como docente universitario en Argentina, donde al poco tiempo se integró a la lucha contra la dictadura de Videla. Esto lo hizo junto a Loli, su compañera de vida hasta su muerte en 2014 y madre de sus hijos, una chilena a la que conoció cuando ella estudiaba en París y coincidieron en las campañas contra las dictaduras de Chile y de Brasil

En Argentina se relacionó con la corriente morenista e ingresó, junto con su compañera, al viejo MAS. En 1992, como militante del MAS y de la LIT-CI fue, siempre con Loli, a realizar trabajo internacional a Alemania y después a Bélgica en donde fueron parte central de la fundación de la LST en la que militó hasta sus últimos días.

En 2014, a sus 81 años, la Policía Federal de Brasil le impidió la entrada al país por haber sido deportado en 1969. En 2017 El Estado Brasileño reconoció su lucha contra la dictadura, lo amnistió y determinó una indemnización por los perjuicios sufridos. Luego, en 2018, esa amnistía fue cancelada por el ministro de Justicia quien argumentó que en el momento de su prisión y tortura estaba “vedado el ejercicio de actividad política a los extranjeros”

Además de su abnegada militancia cotidiana, de su participación durante varios años en la Comisión de Moral de la LIT-CI, Jan se destacó como un serio estudioso e investigador marxista. El libro que publicó en 2019: Los Estados Obreros del Glacis, significó un gran aporte. Ese trabajo se convirtió en un material imprescindible para el estudio y la reflexión sobre lo que pasó en esos estados donde se había expropiado a la burguesía y por qué el capitalismo fue restaurado.

Su última batalla la dio contra su propio cuerpo y decidió tomar el destino en sus manos como dice en su hermosa carta de despedida: “Mis condiciones de salud se deterioran día tras día, al punto que pasa a ser cada vez más difícil quedar con vida. He decidido irme” … “Camaradas de lucha, hoy, 20 de abril 2026, les suelto la mano, con una gran sonrisa”.

Su hijo Pablo nos manifestó: “Se fue con el puño en alto, cantando la Internacional”.

Ese fue Jan Talpe, un revolucionario de toda la vida. Partió con la misma dignidad con la que vivió.

Las diferencias que tuvimos en los últimos años no disminuyen en nada el respeto y el cariño con que lo despedimos.

¡Camarada Jan, presente, hasta el socialismo siempre!