Desde el 28 de diciembre se están desarrollando movilizaciones masivas en 90 ciudades de Irán, que se ha extendido a todas las capitales de la 31 provincias del país.
La brusca devaluación de la moneda (Rial) llegó a un 84% en un año y combinado con las sanciones y la caída de la exportación de petróleo (que pasó de 2 millones a 300mil barriles en tan sólo 8 años) generaron una situación económica insoportable para los trabajadores y el pueblo. Los anuncios de subsidios y alivios impositivos no alcanzan para tapar la corrupción y el despilfarro en riquezas de la cúpula dirigente del régimen iraní. La combinación de estos factores con la desconfianza de que el régimen vaya a cambiar de fondo la terrible situación de vida de la población ha generado una situación explosiva en el pueblo.
A pesar de los esfuerzos del régimen, y sus aliados, de vender que estas movilizaciones estarían siendo impulsadas por la CIA e Israel, hasta el mismo presidente de Irán reconoció que el motivo es la situación económica y que las reivindicaciones son justas y se comprometió a no reprimir las movilizaciones pacíficas.
A pesar de eso, estas movilizaciones, contra el hambre y contra la dictadura de los Ayatola, cuya composición es centralmente de jóvenes (otra vez la “generación Z” en acción), han sido violentamente reprimidas y ya se cuentan alrededor de 217 muertos (muchos de ellos menores de edad) y miles de detenidos. Y el gobierno, en su intento de aislarlas, ha cortado Internet y también las líneas telefónicas.
La represión no se da sólo durante las manifestaciones. Amnistía Internacional ha denunciado que:
“Las fuerzas de seguridad han detenido arbitrariamente a cientos de manifestantes, algunos de sólo 14 años, durante la dispersión de las protestas y en allanamientos nocturnos de viviendas. Algunas de estas personas fueron sacadas de los hospitales.Las autoridades han sometido a muchas personas a desaparición forzada y reclusión en régimen de incomunicación, lo que entraña riesgo de tortura y otros malos tratos. Las autoridades ya han emitido en los medios “confesiones” de personas detenidas obtenidas con coacción. El 5 de enero de 2026, Tasnim News, afiliada a la Guardia Revolucionaria Islámica, emitió “confesiones” de una mujer de 18 años y de una niña de 16, a las que acusó de “liderar disturbios”.”
A pesar de esto, las movilizaciones crecen día a día en tamaño y firmeza. Han enfrentado la represión, destruido cámaras de vigilancia, montado barricadas y piquetes en el corazón de Teherán. En varias ciudades han tomado e incendiado los edificios gubernamentales y hasta la mezquita Al-Rasool (una de las más importantes de Irán) demostrando su bronca y capacidad de lucha.
Trump, Netanyahu y Reza Pahlavi, hijo del último “Sha” (rey), intentan aprovechar el movimiento
Estas grandes movilizaciones no están impulsadas por la CIA, como denuncia el régimen iraní. Están impulsadas por el hambre y por el odio a esa dictadura religiosa. No es la primera vez que este régimen enfrenta masivas movilizaciones, ni es la primera vez que las reprime violentamente. En 2022 otro gran movimiento de masas enfrentó a la dictadura después de la muerte de Mahsa Amini, joven de 22 años detenida por la “policía moral” por no llevar el velo correctamente. Ese gran movimiento fue derrotado con una represión sangrienta.
Lo que seguramente pasa es que, como en todas las grandes expresiones de masas, el imperialismo mete su mano. Lenin afirmaba que, en la revolución de febrero de 1917 en Rusia, estaba metido el imperialismo británico porque le convenía que el Zar fuese reemplazado por un sector burgués más confiable. Pero no por eso dejó de ser una revolución obrera que los revolucionarios debían apoyar.
Con seguridad estas grandes movilizaciones deben estar infiltradas por agentes de la CIA, del Mossad, por seguidores de Reza Pahlavi, hijo del ex Sha de Irán, destronado por la gran revolución de 1979, que está pidiendo la intervención de EE.UU.
Y Trump a quien, al igual que al imperio británico en 1917, le interesa el reemplazo de los ayatolas por una burguesía más confiable, se quiere montar en la ola de esta gran movilización. Así vemos que quien sostiene a Netanyahu en el genocidio a Gaza, quien no hizo nada ante los 68 mil muertos palestinos y que acaba de provocar 100 muertes en Venezuela, ahora dice que intervendrá si la represión iraní provoca muertos. Nadie puede creer en esa pretendida e hipócrita defensa de los derechos humanos por parte de ese asesino.
Tenemos que denunciar esos intentos del imperialismo yanqui y sus apoyadores y nada de eso puede impedir que los revolucionarios apoyemos la lucha de las masas iraníes por sus condiciones de vida y contra una dictadura sangrienta.
Llama la atención que la mayoría de las organizaciones de izquierda no se esté pronunciando frente a estos hechos. Probablemente eso se deba al temor de que estas movilizaciones, de carácter insurreccional, acaben fortaleciendo a la contrarrevolución. Ese peligro existe, y se ha planeado en muchos procesos revolucionarios. Pero debemos tener en cuenta que la contrarrevolución no está sólo en Trump, también está en la dictadura iraní. Este proceso insurreccional de las masas objetivamente enfrenta a la contrarrevolución. Apoyarlo, ayudar a su desarrollo denunciando a las fuerzas enemigas que se infiltran en él, es la única forma de apostar por una salida positiva en este enfrentamiento de revolución- contrarrevolución.
Es fundamental que la lucha del pueblo iraní por liberarse del régimen dictatorial y hambreador de los Ayatolas no caiga en las garras imperialistas ni monárquicas. Debemos apoyar a los trabajadores y el pueblo iraní para que tomen las riendas de su destino, poniendo de pie un estado socialista revolucionario para terminar con el hambre y el saqueo y ser un verdadero aliado de las luchas de los pueblos de Asia y el mundo entero.
¡Apoyo a las masas iraníes en su lucha por sus condiciones de vida y contra la dictadura!
¡Por el cese de la represión!
¡Libertad a todos los presos políticos!
¡No a la pena de muerte, anunciada por el régimen iraní!
¡Juicio y castigo a los responsables de los asesinatos de manifestantes!
¡Fuera las manos de Trump, Netanyahu y Reza Pahlavi!
CIR
10-01-2026
