Argentina: A 50 años del golpe genocida
Este año se cumplirán 5 décadas de aquel 24 de marzo de 1976, del golpe cívico-militar que inició el periodo de la peor dictadura que conoció nuestro país. Una dictadura genocida que vino a profundizar la entrega del país al imperialismo norteamericano y reprimir toda resistencia. Este nuevo aniversario se da en un contexto de una ofensiva reaccionaria del gobierno de Milei hacia los Derechos Humanos y la memoria histórica sobre la dictadura. Desde el resto de los partidos patronales se continúa con la política de reducir la fecha a un mero recordatorio, desligado de las cuestiones de fondo y la actualidad. Es necesario impulsar la más amplia unidad de acción contra la ofensiva reaccionaria, sin dejar de levantar nuestras banderas.

Por GOI (Grupo Obrero Internacionalista) de Argentina
Entre 1976 y 1983 cientos de empresarios aliados de la dictadura se llenaron de plata y se afanaron todo junto a los militares. La deuda externa pasó de 7000 a 48000 mil millones de dólares en pocos años bajo los consejos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Una parte importante de esa deuda fue creada en los últimos años con la estatización de deuda privada[1], es decir deudas de empresarios que pasaron a ser deuda de todo el pueblo, una de las mayores estafas de la historia. Los trabajadores y el pueblo argentino nunca vimos un peso. Para imponer este plan de saqueo le sacaron derechos al pueblo a punta de fusil. Se violaron sistemáticamente los derechos humanos más básicos. Se reprimió artistas, partidos políticos, se prohibieron elecciones. Desde secuestros, torturas, violaciones y detenciones ilegales usando el aparato estatal, el ejército, la policía y los servicios de inteligencia, hasta el asesinato sin restricciones de militantes sociales y políticos, activistas y sus familias (maridos, esposas e hijos). La represión estuvo especialmente dirigida hacia el activismo obrero.
Estos mismos genocidas tomaron una causa justa y sentida por el pueblo, la soberanía sobre las Islas Malvinas, para enviar a centenares de jóvenes soldados, sin entrenamiento, experiencia ni equipamiento, a una guerra en la cual hicieron todo para la derrota. Esos centenares de jóvenes también son víctimas de aquel régimen.
Esta calaña de gente, responsable de robar y asesinar es a quienes quiere “perdonar” o indultar Javier Milei el “libertario” y su gobierno. No sólo no van contra la casta, sino que defienden a lo más podrido de nuestra historia.
Este año la conmemoración, a 50 años del golpe, se da en medio de una situación particular, cuando desde el gobierno derechista de Milei se intenta profundizar una ofensiva “negacionista” de lo acontecido o, peor aún, una ofensiva con el objetivo incluso de reivindicar al gobierno militar y su política genocida.
Esto coloca como una necesidad urgente impulsar la más amplia unidad de acción de todos aquellos que se pronuncian en contra de esta ofensiva reaccionaria, llamando a organizar juntos una movilización masiva, que explote la Plaza de Mayo y todas las plazas del país para demostrar a estos “nostálgicos del genocidio” que nuestro pueblo no pierde la memoria histórica de sus luchas, de la resistencia que permitió derrotar a los milicos y sus cómplices civiles, que los trabajadores y el pueblo no olvidamos a nuestros mártires y por eso seguimos levantando la bandera de nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos más presentes que nunca.
Este 24 de marzo tenemos que ser cientos de miles, millones en todo el país que hagamos estallar los tímpanos de los defensores de genocidas, de quienes quieren continuar hoy con la represión a los que luchan, para dejarles bien en claro a los que hablan de indultos, debemos salir a las calles para hacer tronar el grito de que no olvidamos los crímenes ni a nuestros compañeros, que no perdonamos a los genocidas y que vamos a continuar yéndolos a buscar como a los nazis, que no nos reconciliamos ni con los milicos no con quienes fueron sus cómplices civiles.
Derrotar la ofensiva reaccionaria, derrumbando a Milei y su plan
Estos intentos reaccionarios de parte del gobierno no son algo aislado, todo lo contrario. Tienen una relación directa con su plan económico dictado por Trump al servicio del saqueo imperialista de nuestro país. No casualmente, los mismos que reivindican la dictadura son los mismos que reivindican e intentan aplicar un plan antiobrero como hizo la dictadura con Martinez de Hoz[2], el Caputo[3] de Videla.
Por eso nosotros decimos claramente: la defensa de la memoria, verdad y justicia, la reivindicación de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos y el enfrentamiento a la reacción derechista van absolutamente ligados al enfrentamiento a su plan global. La reciente condena en el primer juicio a los detenidos bajo el “protocolo Bullrich”[4] es un ejemplo de cómo la represión está al servicio de garantizar la ganancia y el saqueo capitalista también bajo la democracia de los ricos y con su justicia corrupta. ¡Es necesario atacarlos de conjunto y derrumbarlos!
Y ese enfrentamiento es ahora, en las calles, organizando la movilización, organizando la resistencia obrera y popular retomando también en este sentido la memoria histórica y los métodos de lucha de nuestra clase, los piquetes, las tomas de fábricas, escuelas y facultades, la paralización de la producción para afectar a los capitalistas, la organización de la
autodefensa contra la represión y la huelga general continua hasta ganar. Retomar este camino, rompiendo con los dirigentes políticos y sindicales traidores, que viven amagando, pero no sacan los pies del plato, será el mejor homenaje que podemos rendir a todos aquellos que soportaron la prisión, la persecución y la tortura, a quienes dieron su vida para que hoy podamos seguir luchando.
Desde el GOI decimos claramente: esto no puede esperar al 2027, no será organizando la “rosca” electoral dentro de un peronismo sin proyecto alternativo y con los mismos “sapos” de siempre, tampoco con el parlamentarismo de una izquierda en permanente campaña electoral como acción prioritaria. La posibilidad de ponerle un freno a la ofensiva del gobierno sobre la memoria del genocidio, así como a su plan de miseria, entrega y saqueo es organizando la resistencia desde abajo.
Unidad en las calles, sin bajar las banderas
Así como decimos que estamos por la más amplia unidad para lograr una movilización masiva este 24, esa unidad no puede condicionarnos a que planteemos nuestras profundas diferencias con muchos de aquellos con los que compartiremos la movilización.
En primer lugar, contra aquellos sectores (partidos patronales como el peronismo y los radicales, algunos organismos de DDHH que fueron cooptados por gobiernos, etc.) que desde haces muchos años intentan “lavar” la fecha, transformándola en un mero recordatorio o una defensa acrítica de la democracia de los ricos. Centralmente buscan esconder los objetivos político-económicos de fondo detrás del golpe militar: reventar a lo mejor de la vanguardia obrera, popular y juvenil que venía enfrentando, ya desde el Cordobazo y el propio gobierno de Peron e Isabel, los intentos de colocar a nuestro país en el rol que el imperialismo Yanky le otorgaba en su división mundial del trabajo como agroexportador y productor de materias primas, de petróleo y otros minerales, al servicio de las multinacionales y reventando lo poco de la industria nacional que existía. El fracaso de Isabel y la triple A, que habían comenzado con este plan de aniquilamiento, hizo que el imperialismo, como parte de su plan continental (Plan Condor) impulsara la estrategia de implantar la sanguinaria dictadura. No se trató solo de unos milicos malos, por eso fueron innumerables los apoyos y complicidades de empresarios, la iglesia y figuras de los principales partidos que incluso fueron parte del gobierno ocupando cargos.
Este ocultamiento no es casual, ya que en mayor o menor medida todos los gobiernos que vinieron, luego de que la resistencia popular derrotara la dictadura, han intentado con mayor o menor intensidad dar una continuidad a ese modelo proimperialista. Hoy, los dirigentes políticos de los partidos tradicionales que llaman a encaminar todo al 2027 evitando la movilización, así como los dirigentes sindicales traidores, son el principal sostén del gobierno de Milei evitando que se desarrolle el enfrentamiento obrero y popular en las calles.
Tampoco podemos dejar de decir que muchos de quienes marcharan este 24 reivindican el accionar, e incluso fueron parte, de las bandas fascistas durante el gobierno peronista de Isabel, o que, ya en democracia, impulsaron y aceptaron leyes (Obediencia Debida, Indulto y Punto Final) que evitaron mayores condenas a genocidas o los dejaron en libertad. Tampoco puede obviarse que cuando gobernaron pusieron en cargos en sus gobiernos a militares y civiles que actuaron en la dictadura, o a otros que fueron servicios o informantes. Marcharemos juntos este 24 confluyendo en un punto de unidad en común, de reivindicar la memoria y contra el avance reaccionario de Milei. A partir de allí tenemos banderas y objetivos opuestos.
¡Marchemos juntos este 24!
Si estás de acuerdo en la necesidad de impulsar la más amplia unidad este 24 contra la ofensiva reaccionaria del Gobierno, y al mismo tiempo que esa unidad no debe hacer esconder las críticas y diferencias con los representantes de los intereses patronales. Si estás de acuerdo que debemos organizar la resistencia al plan proimperialista de Milei desde abajo, que debemos hacerlo sin confiar en el parlamento, ni en esta limitada democracia de los ricos, ni en su justicia patronal. Si coincidís que la salida no pasa solo por tener algún diputado más o menos, sino que lo fundamental es poner todo al servicio de la pelea en el terreno que mejor sirve a nuestra clase, la acción directa con nuestros métodos históricos. Si coincidimos en que es necesaria una salida de fondo a la crisis capitalista, que no puede ser otra que una revolución que cambie todo y ponga al frente a los que nunca gobernaron, los trabajadores y el pueblo pobre, para construir un sistema distinto, al servicio de las necesidades de la mayoría y no de la ganancia de unos pocos. Si crees necesario construir un Partido que se proponga encarar estas tareas, te invitamos a marchar junto a nosotros este 24, y empezar a trabajar junto con el GOI en esa perspectiva.
• ¡Ningún indulto a los genocidas!
• 30 mil compañeros detenidos y desaparecidos presentes!
• No olvidamos, no perdonamos, ¡no nos reconciliamos!
• ¡Apertura de todos los archivos secretos desde la triple A!
• ¡Que se investigue la complicidad civil y política!
• ¡Fuera Milei y su plan proimperialista!
• ¡Abajo la Reforma Laboral!
• ¡Libertad, absolución y cierre de las causas contra los luchadores! • ¡Fuera yankys de Irán, Fuera Israel de Palestina!

[1] Entre 1981 y 1982 el gobierno militar estatizó deuda privada (de empresarios “amigos” como Franco Macri, por alrededor de 15000 millones de dólares, que pasaron a sumarse a la deuda externa pública.
[2] Ministro de Economía del dictador Videla.
[3] Actual Ministro de Economía de Milei
[4] Por la ex Ministra de Seguridad del actual gobierno, Patricia Bullrich, autora e impulsora de un protocolo contra las movilizaciones callejeras.
