En este momento estás viendo No al ataque de EE. UU a Cuba

No al ataque de EE. UU a Cuba

Que los países latinoamericanos rompan el cerco energético

Movilización internacional contra el plan recolonizador.

 

Después del éxito de su ataque a Venezuela, al haber logrado no sólo el secuestro de Maduro y su esposa, sino al haber puesto al régimen chavista al servicio de su plan recolonizador, Trump se vuelca contra Cuba.

Ha creado un verdadero cerco energético al imponer grandes tasas a los países que vendan petróleo a Cuba[1]. De este ataque participa el régimen chavista ya que, siguiendo las órdenes de Trump, el gobierno de Delcy Rodríguez cortó el envío de petróleo a Cuba

Los argumentos son similares a los utilizados para justificar el ataque a Venezuela: Cuba sería un peligro para la seguridad nacional de EE. UU.  Se trataría de una lucha de la democracia contra la dictadura.

Nada de eso es verdad. A Trump no le interesa si hay democracia, dictadura, monarquía o cualquier tipo de régimen. La prueba de eso no está solo en las buenas relaciones que siempre mantuvo EE. UU con regímenes como el de Arabia Saudita, sino en lo que recientemente ha pasado en Venezuela. A pesar de las falsas ilusiones de trabajadores inmigrantes venezolanos en que el operativo de Trump abría las puertas a la “democracia”, el presidente yanqui no tuvo ningún problema en que el régimen chavista continuara en el poder, bajo su dirección, para garantizar sus objetivos en relación con el petróleo venezolano. Trump, al igual que todo el imperialismo, puede tener más o menos confianza en un régimen u otro, puede ser que cuando considere llegado el momento imponga una transición hacia la oposición liberal en Venezuela. Pero lo central, para él, es avanzar hacia un régimen colonial o de protectorado, que le garantice el control total de la mayor reserva petrolífera del mundo.

En relación con Cuba está el mismo objetivo recolonizador.  Si bien Trump es el que aparece liderando la ofensiva, el plan recolonizador no es sólo de él, a diferencia de lo que dice la mayoría de la izquierda no es un ataque de la “extrema derecha” sino del conjunto del imperialismo yanqui.

La mayor parte de la burguesía yanqui quiere participar de los grandes negocios que la restauración del capitalismo abrió en Cuba, pero hasta ahora eso sólo lo han podido aprovechar, parcialmente, los europeos, porque los burgueses yanquis están limitados por el embargo económico que aún existe.  Por eso este sector de la burguesía, que engloba tanto a demócratas como a republicanos, desde hace años está a favor de que se levante el embargo, no porque quieran ayudar a Cuba, sino porque quieren libertad total para hacer sus negocios en la Isla, apropiándose de todas sus riquezas, especialmente las que tienen que ver con el turismo, ya que se trata de la mayor reserva turística del mundo, pero no es lo único que ambicionan porque, además, existe una gran reserva minera que no ha sido explotada.

Pero el embargo no se levanta porque existe otro sector, la burguesía cubana de Miami, muy poderosa, inclusive electoralmente, que está en contra. Lo que ellos quieren es recuperar las propiedades que la revolución les expropió y que hoy está en manos de la nueva burguesía cubana creada a partir de la restauración o controlada por la poderosa burocracia castrista

Es decir, todos, de una u otra forma, quieren colonizar Cuba. Trump es el que habla más claro, por eso varias veces mencionó que el Secretario de Estado yanqui, Marco Rubio, de origen cubano, sería un buen presidente para Cuba.

Ahora afirma que, como Cuba no puede vivir sin petróleo, el gobierno va a negociar. Por su parte, el gobierno cubano dice que no va a aceptar el chantaje.  ¿Pretende Trump aplicar la misma política que en Venezuela?  Pero la devolución de las propiedades no es algo que se consiga con una negociación, y sin eso tendrá problemas con la burguesía cubana de Miami.

De cualquier manera, el cerco energético se mantiene y se están acabando las reservas petroleras de Cuba. Es un brutal ataque contra toda la población que ya está sufriendo las consecuencias con el aumento desenfrenado del transporte y de los alimentos.

Nosotros no tenemos el menor acuerdo político, somos enemigos de la dictadura cubana que, bajo la dirección de Fidel Castro, restauró en el capitalismo[2] en la Isla, acabando con las conquistas de la revolución y que hoy ejerce un gobierno totalitario y fuertemente represivo sobre los trabajadores, los jóvenes y el conjunto de la población.  Acabar con esa dictadura es tarea de los trabajadores y el pueblo cubano, no del imperialismo que habla de democracia mientras que, no sólo sostiene el genocidio en Gaza, sino que ataca a los inmigrantes, matando a quienes los defienden como en Mineápolis.

Lo de Venezuela y ahora lo de Cuba, confirma que la gran alternativa para los trabajadores y pueblos de Latinoamérica es: revolución socialista o colonia. No hay alternativas intermedias como lo prueban los gobiernos llamados “progresistas” (Lula, Petro, Boric,) que ante el ataque imperialista no pasan de declaraciones de protesta y no se animan a desobedecer al amo imperialista.

 Hoy la gran tarea pasa por enfrentar el plan recolonizador, defendiendo a Cuba del ataque del imperialismo, con el que colabora el régimen chavista.

El gobierno cubano que dice no estar dispuesto a aceptar el chantaje debería llamar a los pueblos y gobiernos latinoamericanos a una gran movilización internacional contra el plan recolonizador de Trump, poniendo en libertad a todos los presos políticos y garantizando el armamento popular, para defenderse ante cualquier ataque. No creemos que lo haga, porque tiene el temor que el pueblo voltee esas armas contra la dictadura que los oprime, explota y reprime

En el año 1961, después del triunfo de la revolución y de la expropiación de la burguesía, los exilados cubanos, organizados por la CIA y bajo el mando del “demócrata” John Kenedy, invadieron Cuba para intentar recuperar el poder y sus propiedades.

La invasión en Playa Girón se inició con un intenso bombardeo y con el desembarco de 1.500 soldados, respaldados por las poderosas fuerzas armadas norteamericanas. Sólo que la Cuba revolucionaria, la Cuba que había expropiado a la burguesía, resistió, con más de 20.000 hombres (soldados y milicianos) y en 48 horas derrotaron a los invasores e incluso hundieron los barcos americanos de suministros.

En la actualidad, el gobierno cubano esta frente a un desafío similar al del año 1961. ¿Resistir, una nueva vez, al invasor, o entregarse sin luchar como hizo la dirección chavista y sus 3.000 generales?

No confiamos en el gobierno cubano, así como no podíamos confiar en el gobierno venezolano. No confiamos en la burguesía venezolana ni en la burguesía castrista. Porque esas burguesías, así como todas las burguesías, son cobardes. Muy valientes para enfrentar a los trabajadores y a la juventud, pero completamente cobardes para enfrentar al amo imperial.

La única forma de impedir la colonización de Cuba es con la clase trabajadora y el pueblo en armas.

Los defensores del castrismo y el chavismo dicen que al imperialismo no se lo puede derrotar por su poderío militar. Eso no es verdad y la prueba esta en Vietnam y en Afganistán. Al imperialismo se lo puede derrotar

¡Abajo el cerco energético!¡Petróleo para Cuba!

El gobierno mexicano se comprometió a seguir enviando petróleo. Los gobiernos latinoamericanos de Brasil, Colombia, Ecuador, deben hacer lo mismo. Lula que se dice amigo de Cuba debería encabezar esa tarea.

¡Movilización internacional contra la ofensiva imperialista!

¡Impongamos con la movilización la ruptura de relaciones diplomáticas y económicas con EE.UU, de todos los gobiernos latinoamericanos!

¡Ninguna confianza en la dictadura castrista!

¡Fuera Yanquis de América Latina!

Para parar verdaderamente al imperialismo, Cuba precisa de una nueva revolución, contra la nueva   burguesía castrista   y las multinacionales que dominan parte importante de la economía cubana, y que enfrente a la burguesía gusana que está en Miami.

 

04-02-2026


[1] El petróleo es la principal fuente de energía en Cuba.

[2] Ver artículo: Cuba de la revolución a la restauración

https://cir-internacional.org/cuba-de-la-revolucion-a-la-restauracion/